Azafrán POTE: la historia detrás de la tradición

azafrán en hebra

Desde 1890, Verdú-Cantó Saffron Spain recoge meticulosamente las más de doscientas mil flores necesarias para producir un kilo de azafrán. Es un trabajo dedicado y manual: aquí no valen atajos ni máquinas, sólo la paciencia del saber hacer.

La recolecta lleva más de un siglo (concretamente, 130 años) y cuatro generaciones. Un legado que sigue aún hoy en España y en todo el mundo: la exportación de azafrán a la India y Sudamérica comenzó a principios del siglo XX. Hoy ya se encuentra en más de 40 países.

El oro rojo de La Mancha

José Verdú, comerciante de Novelda (Alicante), fue quien tuvo la visión, a finales del siglo XIX, de crear un negocio de venta de azafrán a India y Sudamérica, viendo los problemas que tenían los agricultores manchegos para transportarlo.

Una de las marcas de ese azafrán que recolecta Verdú-Cantó es POTE: una marca muy conocida en la zona norte de España (Galicia, Asturias y la parte más occidental de Castilla-León). Aquella con la que las señoras han hecho, tradicionalmente, sus guisos. POTE es una marca de referencia en los hogares norteños: “En casa de toda la vida”.

POTE también es el primer azafrán en comercializarse molido. Tras la Guerra Civil española, y con el cierre de las fronteras, Verdú-Cantó se concentra en la zona norte de España, una parte del mercado nacional aún inexplorada por otras marcas especieras. Es allí donde se convierte en un referente, llenando durante años los platos de color, aroma y sabor.

Conscientes de su responsabilidad con la sociedad

Hace ahora un año, Azafrán POTE lanzaba Recetas para el Recuerdo. Se trata de un proyecto gastronómico y solidario en el que intervinieron, entre otros, el chef Yayo Daporta, y FAGAL (Federación de Alzhéimer de Galicia).

El proyecto, materializado en un recetario, detalla los platos favoritos de doce mujeres afectadas de Alzhéimer. Además, recupera el episodio de La magdalena de Proust, que muestra la conexión entre las áreas cerebrales que procesan los sabores y aromas con aquellas que procesan las reacciones emocionales y su recuerdo.

Con esto, quisimos recuperar memorias de afectados de Alzhéimer, convencidos de que se puede olvidar una receta, pero nunca lo que le hizo sentir su sabor.